El cementerio de Villaluenga del Rosario (Cádiz), podría ser considerado en los próximos días como el mejor cementerio de España al figurar entre los 10 seleccionados por la revista Adiós para la fase final del Concurso de Cementerios de España 2019 tras estudiar y valorar todas las candidaturas presentadas.

La antigua bóveda de la Iglesia

El consistorio payoyo ha animado a participar en esta votación popular a través de la web http://www.revistaadios.es/concurso-cementerios2019.html Los resultados de las votaciones se pueden ir viendo en tiempo real en la propia página, situándose a fecha de hoy el cementerio de Villaluenga en tercer lugar. Lo acompañan los camposantos de Reus, Málaga, Casares, Torrero, Luarca, Felanitx, Ciriego, Granada y Olvera.

La antigua cúpula al descubierto

Breve historia: De 1808 a 1814 Villaluenga, como toda España, se ve azotada por continuos saqueos franceses. Debido a la fuerte resistencia que presentaron al invasor una vez que éstos consiguen entrar en la población, el pueblo es saqueado e incendiado. Como muestra de ello queda la Iglesia del Salvador de la que desaparecieron la cubierta y la bóveda del crucero, conservándose el cornisamento de apoyo de la cúpula que quedó suspendido sobre las pechinas, la torre y los muros externos.

Uno de los pasillos del cementerio payoyo

Actualmente las ruinas de esta iglesia cumplen las funciones de Camposanto, siendo notorio su valor arquitectónico ya que se constituyen en abrigo para sepulturas, distribuyéndose los niños y algunas tumbas en el lugar que ocuparían altares, bancos o rejas, resultando un conjunto de gran interés que sigue conservando el carácter sagrado del lugar. La disposición del cementerio es irregular y de dimensiones reducidas. La forma de los enterramientos va desde los nichos más antiguos incrustados en los viejos muros de la iglesia, pasando por algunas tumbas en el suelo y nichos antiguos, hasta la moderna construcción de nichos de los últimos años.

No existe documentación de su construcción, pero los historiadores aseguran que por allí pasaron tres civilizaciones, basándose en el tipo de construcción. Aún conserva la torre donde queda inscrito, con losas de cerámica, que se rehabilitó en 1722. Igualmente, se pueden contemplar la cúpula central de la iglesia y la sacristía.